La guerra de los crucifijos.
En Italia, el tribunal supremo ha apoyado, en una reciente
sentencia, la presencia del crucifijo en las aulas de la escuela pública por
representar altamente valores civiles tales como el respeto, la afirmación de
los derechos personales, la autonomía de la conciencia moral frente a la
autoridad y la no discriminación.
sentencia, la presencia del crucifijo en las aulas de la escuela pública por
representar altamente valores civiles tales como el respeto, la afirmación de
los derechos personales, la autonomía de la conciencia moral frente a la
autoridad y la no discriminación.
Pero en España, unos padres de ateísmo descarnado han
solicitado de la justicia que sea descartado del espacio docente público. Tanto
para creyentes como para no creyentes el símbolo de un Dios que se inmoló por
amor al hombre no debe levantar suspicacias. En todo caso, un reconocimiento
positivo que levante con su ejemplo el quehacer diario en pro de los demás,
precisamente en una sociedad en la que el egoísmo individualista campa a sus
anchas.
solicitado de la justicia que sea descartado del espacio docente público. Tanto
para creyentes como para no creyentes el símbolo de un Dios que se inmoló por
amor al hombre no debe levantar suspicacias. En todo caso, un reconocimiento
positivo que levante con su ejemplo el quehacer diario en pro de los demás,
precisamente en una sociedad en la que el egoísmo individualista campa a sus
anchas.
Lucía Rivera


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