Síndrome del maltratado

Hemos escuchado infinidad de veces que la mujer maltratada vive en silencio su maltrato, por lo que hay que ayudarla a denunciar a su maltratador apoyándola a superar su síndrome. Denúncialo, rezan las campañas gubernamentales.

Este síndrome podemos verlo en el Gobierno que no predica con el ejemplo. Vemos como ETA su rama política sigue maltratándolo a pesar de querer salvar la relación de convivencia. Ni PCTV legalizados con etarras a sueldo, ni De Juanas de paseítos con su novia, ni Otegui sin cargos que los sabe el "Fiscal" -Conde-Pumpido-, ni que ANV sea la candidatura defendida por el batasuno Barrena, Álvarez y Goirizelaia.

Nada de nada, Cándido dice que si le pegaba este puñetazo al Estado los denunciaba. Se lo da y no los denuncia en nombre del amor de estado. El penúltimo maltrato que nunca es el último hasta la solución violenta final, transustanciado en forma de mitin. En el acto de la candidata de ANV al Ayuntamiento de Pamplona, Mariné Pueyo, varias personas portaron carteles con imágenes de presos de ETA.

Exaltación del maltrato es apología mínima del terrorismo. El de Pamplona exalta algo más que el maltrato doméstico, el colectivo. Los españoles que lo ven, siguen la máxima y le dicen al Gobierno y al Fiscal, denúncialo. No hay nada que hacer ante el que sufre el síndrome del maltrato. Después vendrán las estadísticas mortuorias, y dirán que la víctima no había denunciado. En este caso la víctima será el Estado de Derecho, y todos los que en él nos amparamos.

José Carlos Navarro Muñoz.