A RAFAEL RODRÍGUEZ RUBIO
Quiero acunarme en mi Río,
ya deseo descansar,
en él dormirme, soñar,
como hace en su cuna un crío,
soy tuyo, y tú eres mío.
¡Mi río Guadalquivir!,
en tus aguas voy a vivir.
Preparado estoy, ya listo,
como ceniza, en ti existo,
nunca como ahora te he visto,
ni he sentido tu latir.
¡Mi río Guadalquivir!:
Tengo por ti un gran cariño,
te conozco desde niño,
ha pasado mi vivir
viendo tus aguas fluir.
En tus aguas me he bañado
he saltado y he jugado.
Me has dado a veces temor
cuando he visto tu furor
y la calle has inundado.
¡Cuanto hemos gozado
en la “Velá de Santa Ana”!
De la noche a la mañana
bebiendo ese tinto aguado
con pinchitos o pescado.
los niños en la cucaña
o pescando con la caña,
mirando a las buenas mozas
con los amigos la gozas
con humor y mucha maña.
¡Que distinto últimamente!,
ya he perdido el buen humor
no hallo fuerza ni valor
cansado el cuerpo y la mente.
Ahora todo es diferente,
no puedo ni quiero hablar,
no sé subir ni bajar,
soy una carga para todos,
molesto de todos modos,
¡no puedo más aguantar!
Padre Jesús, mi Señor,
junto a tu Madre de la O,
estoy descansando yo,
¡No hay otro sitio mejor!
¡Ya se acabó mi dolor!
Mis cenizas han vertido
en este sitio querido
¡cuánto feliz me siento
y que grande es mi contento
al verme aquí adormecido.
Oye, hijo, lo que te digo:
No me ves ya, eso es cierto,
pero no creas que estoy muerto,
aunque ahora no estoy contigo.
¡Vivo junto a Dios mi amigo!
Las cenizas que hay en el Río
algo de mí, algo mío
son, pero no mi yo todo,
mi cuerpo ya volvió al lodo
bajo el agua, en lecho frío.
¿No me sientes a tu lado?:
No me ves; pero te veo,
lo que piensas, yo lo leo,
ya no lloro ni me enfado,
no estoy triste ni cansado.
Te ayudo y no te enteras,
te protejo muy de veras,
sé que te acuerdas de mí
y siempre cuido de ti,
aunque tu eso no lo quieras.
Miguel Vargas Muñoz


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados