Lula, Chávez y diplomacia del "mal menor"
La clave del éxito, o de un fiasco diplomático, del gobierno
Nicholas Burns, subsecretario de Estado para Asuntos Políticos Lo anterior revela el interés del gobierno norteamericano en En relación a los Estados Unidos, el ex embajador brasileño en En relación a Venezuela, el gobierno Lula ha adoptado hasta el Por lo anterior, y por otras razones que podrían exponerse, es La clave del éxito, o de un nuevo fiasco del gobierno Reciente pesquisa de Latinobarómetro indicó que buena parte de Editoriales anteriores relacionados: * "Alianza Chávez-Ahmadinejad: ‘eje del mal’ y ‘eje http://www.cubdest.org/0706/c0701veiran.html * "Lula: ¿‘moderado útil’ al servicio de Chávez?" http://www.cubdest.org/0612/c0611chalu.html * "Ola izquierdista en América Latina: mito y realidad" http://www.cubdest.org/0612/c0612barom.html LINKS DE OPINIÓN: EsteEditorial:Concuerdo -- EsteEditorial:Discrepo -- EsteEditorial:EstoyEnLaDuda
Destaque Internacional - Informes de Coyuntura - Año X -
No. 210 - San José de Costa Rica - 18 de febrero de 2007 - Responsable: Javier
González.-
norteamericano en América Latina radica en saber si conseguirá distinguir, por
un lado, entre los potenciales aliados, con objetivos comunes y en los cuales se
puede confiar; y, por otro, entre los amigos aparentes que, con una sonrisa
falsa en los labios, despiertan ilusiones y hacen promesas que nunca cumplirán
del gobierno estadounidense, visitó Brasil manifestando la esperanza de que el
gobierno Lula asuma su papel de "potencia regional" en América Latina; pueda
actuar como mediador con el gobierno Chávez, de Venezuela; y al mismo tiempo
sirva como un contrapeso a la influencia chavista en el continente. Burns
reconoció que América Latina durante mucho tiempo "quedó al margen de las
preocupaciones estadounidenses", y pasó a defender el "multilateralismo",
alegando que su gobierno "no puede enfrentar solo todos los problemas"
internacionales. Además de la visita de Burns, se espera la llegada de la
secretaria de Estado, Condoleezza Rice y el presidente Lula recibirá la visita
del presidente Bush el 9 de marzo, retribuyéndola, en Washington, el 31 de
abril.
transformar al gobierno brasileño en su aliado más importante y confiable del
continente sudamericano. La pregunta crucial es si el actual gobierno brasileño
merece o no esa confianza.
Washington, Roberto Abdenur -con el conocimiento de causa proveniente del alto
cargo diplomático que ocupó durante años, hasta hace muy pocos días- acaba de
advertir que el "antinorteamericanismo" es un sentimiento que impregna toda la
política exterior de Itamaraty, la influyente cancillería brasileña. Sus
declaraciones fueron inmediatamente ratificadas, de manera enfática, por los ex
cancilleres Luiz Felipe Lampreia y Celso Lafer. También se hizo pública la
existencia, en Itamaraty, de un curso obligatorio de reciclaje ideológico
izquerdista, para diplomáticos de carrera, organizado por el secretario general
de la cancillería, embajador Samuel Pinheiro Guimarães.
momento una política contemporizadora y dialogante hacia Chávez, contribuyendo a
desmobilizar las naturales preocupaciones de gobiernos vecinos y de sectores
importantes de la opinión pública continental, y a desmoralizar a la oposición
interna venezolana. Análogamente, la contemporización del gobierno brasileño con
el gobierno boliviano, encabezado por el líder indigenista Evo Morales,
discípulo de Chávez, ha llegado a límites inimaginables. En realidad, Lula viene
cumpliendo con maestría su papel de "moderado útil" al servicio del
evochavismo.
legítimo levantar dudas sobre el fundamento de la aludida esperanza
norteamericana de que el gobierno brasileño pueda ser un aliado confiable. Una
cosa son las relaciones diplomáticas entre gobiernos que poseen ideas
diferentes, pero que precisan convivir internacionalmente, establecer relaciones
comerciales y políticas, intercambiar puntos de vista, etc. Otra cosa, muy
diferente, es confiar en la ayuda de gobiernos que parecen hacer un doble juego
y que tienen una notoria trayectoria antinorteamericana.
norteamericano, en América Latina está en saber si conseguirá distinguir, por un
lado, entre los potenciales aliados, con objetivos comunes y en los cuales puede
confiar; y, por otro, entre los amigos aparentes que, con una sonrisa falsa en
los labios, despertan ilusiones y hacen generosas promesas que nunca cumplirán.
los latinoamericanos se sitúa en posiciones de centro y derecha y que las
izquierdas son minoritarias en todos los países, aún cuando mediante
subterfugios psicológicos y políticos hayan conseguido llegar al poder por la
vía electoral. La constatación de la existencia de un público mayoritario de
centro y de derecha debería ser una premisa fundamental de la nueva política de
acercamiento del gobierno estadounidense con América Latina, porque abre la
posibilidad de una aproximación sobre bases reales y sólidas. Por el bien de las
relaciones interamericanas, debería incentivarse las alianzas sólidas con los
reales amigos y evitarse la arriesgada diplomacia que privilegia el acercamiento
con el "mal menor", supuestamente, para neutralizar al "mal mayor".
auxiliar’"
« “Mahatma Gandhi: el Ganges de los derechos desciende del Himalaya de los deberes. [Paz para no dejarse guiar por los prejucios]” | Inicio | La prostitución en España: un negocio »


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados