“[L’Espresso]. Llámalo vouyerismo”
comentario de diego contreras, periodista y profesor de comunicación institucional, en www.laiglesiaenlaprensa.com, sobre el reportaje de L’espresso (Italia), lunes 29 de enero de 2007
Espero, por lo menos, que no lo llamen “periodismo de investigación” ni "gran reportaje". La revista italiana L’Espresso publica en su último numero una “exclusiva” de siete páginas realizada por uno que se hace pasar por un penitente y va a confesarse en cinco ciudades distintas de Italia. Naturalmente, el objetivo de toda la operación es demostrar que lo que le dicen los confesores “con mucha frecuencia está en neto contraste con las directivas de Papa Ratzinger”. (Especialmente en aquellos puntos en los que más encendido es el debate ético-político en Italia).
Se ve que la revista está orgullosa del resultado, pues lo convierten en tema de portada. En realidad, la idea no es original –creo que incluso salió un libro hace varios decenios en el que se usaba la misma técnica. Pero siempre ha sido un recurso limitado a publicaciones marginales y de escasa calidad.
Dejo al margen otras consideraciones sobre la ofensa que todo esto supone para millones de creyentes y sobre el respeto democrático que eso merece. Ya de por sí me parece muy triste –desde un punto estrictamente profesional- que una publicación que pretende hacer periodismo acabe usando técnicas voyeurísticas propias de “Gran Hermano” y que encima piense que ha hecho un gran trabajo. Muy mal deben de estar de ideas para llegar a estos extremos. ¿Al poner esto aquí les estoy dando publicidad? No, lo que pretendo es señalar algo que no sólo desprestigia a la publicación que lo hace sino a toda la profesión. Me hace daño a mí.
---
[Actualización, 29 de enero] He visto que L’Osservatore Romano critica este artículo y también el secretario de la Conferencia episcopal italiana. Este último añade algo interesante: “nadie en el mundo de la cultura ha levantado su propia voz para condenar un comportamiento de este tipo”. Parece que nos estamos acostumbrando a esas desigualdades, pero ¿qué hubiera ocurrido si se hubiera hecho algo similar con otras religiones, pongamos por ejemplo el Islam?


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados