Discapacitada paridad

A cuento con lo de la acusación de Pepiño Blanco a la AVT y el PP de simular víctimas en las manifestaciones, porque un discapacitado por polio iba en silla de ruedas, escenifican el significado que éstos tienen para la política.

No hace tiempo fue el mismo Blanco y sus escoltas los que increparon a un minusválido por reprocharles la ocupación con su coche de un espacio reservado para minusválidos.

A la obligatoriedad de las administraciones públicas y el fomento en las empresas de la contratación de un porcentaje de personas con discapacidad, se le unen, las leyes de Igualdad que persiguen que en los altos puestos de dirección de las empresas exista la paridad femenina.

La segunda está en tramitación parlamentaria, la primera la incumplen escandalosamente las administraciones públicas. A las listas cerradas de los partidos políticos para las elecciones, se impondrá la paridad electoral. Listas cremalleras, mujer-hombre, hombre-mujer para elecciones de más de 5.000 electores y por cada 5 candidatos en un 40% (3-2 por sexo). Pero nadie habla del discapacitado.

Por qué no se obliga a incluir preceptivos 5% de discapacitados en las listas electorales. Mejor aún, colocarlos y en listas abiertas, se llevarían alguna sorpresa en la discapacitada paridad. Qué mejor que los electores decidan por mayoría de mujeres u hombres, e incluso discapacitados.

José Carlos Navarro