LA FARSA DE ESTRASBURGO
(Fábula)
Tuvieron en la selva una reunión
en cierta ocasión los animales
con la lógica y buena pretensión
de poner el remedio a tantos males
que eran para todos perdición.
Las rapaces, con pico fuerte y fiero,
demostraban su instinto carnicero,
las zorras se comían las gallinas
y, dejándose aparte de pamplinas,
los lobos no dejaban ni un cordero.
Acordaron al fin que un Tribunal
que fuera de otra selva e imparcial,
pusiera pronto fin a la discordia
y reinara entre ellos la concordia
que existió desde tiempo inmemorial.
El Tribunal oyó con displicencia
las demandas de aquellos litigantes
y...las cosas volvieron como antes
sin que hubiera al final una avenencia
pues las fieras siguieron arrogantes.
Que aprenda Zapatero la lección:
Si el etarra no cesa de matar,
es absurdo brindarle la ocasión
de que Europa le quiera apoyar.
Señal de estupidez e incompetencia
fue llevar a Estrasburgo la pendencia.
27 Octubre 2006


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