Moverse por la vida y la salud.

¿Será porque lo que más preocupa a la gente es la vida y la salud, por lo que los antivida se empeñan en confundir a la opinión pública sobre el embrión humano y el aborto? En España, con la nueva ley de Biomedicina, se le ha dado luz verde a la clonación terapéutica, tomando al embrión como materia prima de laboratorio, mientras se olvidan los importantes avances científicos con células madre de tejido adulto y del cordón umbilical, las únicas que curan y cuya aplicación no contradice los principios éticos del respeto a la vida.
En el último verano, el Ministerio de Sanidad y Consumo volvió a lanzar una campaña para evitar, además del Sida y las ETS, los embarazos no deseados, centrando su estrategia en el preservativo, sin los logros que pretendía. Y es que el mal hay que atacarlo en su raíz, que está en la promiscuidad, a la que abocan a muchos jóvenes precisamente ese tipo de campañas y la píldora del día siguiente. El Ministerio de Sanidad reconoce como muy negativo el aumento de los abortos (7% anual); pero "el acceso fácil a los anticonceptivos no ha evitado su aumento, ni la difusión del preservativo reduce la demanda de la píldora del día siguiente. Más bien parece que son factores que se suman e invitan a adoptar situaciones de riesgo o a permanecer en ellas" - señalan los doctores M. Ángel Martínez, catedrático de medicina preventiva, y Jokin de Irala. ¿Cuándo reaccionaremos?
Me ha llamado la atención cómo se mueven por la vida, algunos ciudadanos en Chile ( www.muevetechile.org), y la cadena de correos electrónicos que pidió que no se compraran productos del laboratorio fabricante de la píldora del día después (abortiva en caso de que haya habido fecundación, y sin determinar aún sus efectos secundarios sobre la mujer). ¿Resultado? El Laboratorio Recalcine dejó de venderla. ¿Podemos esperar la responsabilidad de los gobiernos, o debemos movernos como ciudadanos libres?

J. M de S