Barcelona, capital anti-sistema.

No es de extrañar que la, en otro tiempo, capital de la cultura española, haya seguido la corriente de los nuevos tiempos. El nihilismo cultural, sin crítica y como paradigma, ha llevado a la corrupción de la cultura y a la proliferación de los nuevos grupos okupas y anti-sistema.

Hoy, Barcelona tiene un nuevo título a añadir a la capital de los socavones con el Carmel, la de los okupas que sólo recibían buenos consejos del hoy consejero Clos, que nunca les cerró el acceso a su asalto al bien inmueble ajeno. Y estos mismos hoy tienen tanta fuerza que todo un gobierno, el español, toda una comunidad autónoma, la catalana, se pone de rodillas ante los grupos anti-sistema. Y por eso se trasladará la cumbre de los ministros de la vivienda y mini-vivienda europeos a otro lugar más sereno, lejano a los exaltados y dueños del disturbio callejero.

Pero no se ha de extrañar uno la pronta cesión de nuestro gobierno a la presión de los grupos que se iban a manifestar en Barcelona. No afirmo nada novedoso si afirmo que son parte de sus votantes y miembros de su gobierno. Basta ver las acciones promovidas por el Gobierno socialista antes de la visita al Papa a Valencia para saber cómo son y qué aire respiran las nuevas milicias socialistas.

federico rodríguez de rivera