EL CHIVATAZO
Tenía la Policía
pistas bastante certeras
de que algunos de la “banda”,
de los que llevan las cuentas,
se iban a reunir
en una ciudad francesa.
Llegado el día acordado,
la Poli estuvo alerta;
con cuidado se acercaron
gendarmes y fuerzas nuestras
de acuerdo al dispositivo
que fijaron entre ellas.
Se guardó sumo secreto,
la operación era buena
para coger en el cepo
a los contables de Eta.
Transcurrió más de una hora,
silencio, emoción, cautela,
las consignas circulaban
de la forma más discreta,
los minutos eran siglos,
las horas eran eternas
y...Eta no cayó en el lazo
ni se le dio la sorpresa.
Parece –y es lo que dice
solamente alguna prensa-
que un Alto Jefe, en Madrid,
tuvo la mala ocurrencia
de llamar a un compañero
que, en Donosti, desempeña
la función de Comisario
y darle la enhorabuena
por ser su aniversario,
a través de conferencia.
Y puede ser que en el “éter”,
por donde las ondas vuelan,
se infiltrara alguna voz
de ignorada procedencia
que le dijera a la “manda”
que estuviera ojo alerta.
Lo cierto es que los etarras
no cayeron en la treta
por culpa de un Alto Jefe
que cometió la imprudencia
de utilizar el Móvil
sin tener aún la certeza
de que, entre ambos, no había
ninguna interferencia.
2Octubre 2006


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