GRANADA 'Pies negros', carteristas y mendigos hacen su agosto y amargan la vida a los turistas
En sólo diez días ha habido una decena de asaltos de la banda de las rumanas en el centro de Granada En este mes se ha incrementado la llegada de grupos de 'hippies' e indigentes que acosan a los visitantes

JUAN ENRIQUE GÓMEZ/GRANADA

http://www.ideal.es/granada/pg060813/prensa/noticias/Local_Granada/200608/13/GRA-LOC-088.html

Estás tomando un café en una terraza de una zona turística. Junto a tu oído resuena, una y otra vez, la misma melodía emanada de un clarinete. Un poco más lejos tabletea una flauta desafinada acompasada por un par de 'bongos' de un grupo de jóvenes 'pies negros'. Un vendedor de cedes ilegales ha soltado un paquete de discos sobre la mesa y, antes de sentarte en la terraza, has sorteado a un par de claveleras que querían leerte la mano y darte una ramita de romero. No cabe duda, estás en Granada. Esta es una descripción que podrían hacer muchos de los turistas que visitan la ciudad en los meses de verano, especialmente en el de agosto. Sufren un nivel de acoso tal que hasta en las guías turísticas se avisa a los visitantes de lo que puedes encontrar en la ciudad de la Alhambra.

Son una legión de 'listillos' que hacen su particular agosto en las calles del centro histórico de Granada. A las clásicas claveleras de la zona de la Catedral, inherentes al paisaje desde hace años, se han unido otras tribus más peligrosas. En los últimos diez días la Policía Local ha tenido que actuar en varios casos de robo de carteras y bolsos perpetrados por la que llaman la banda de las rumanas, dos grupos de cuatro mujeres, vestidas como turistas que se acercan a los grupos de visitantes, muchas veces con un plano de la ciudad en la mano, para hablar con ellos. Mientras una habla o contempla un monumento, otra mete la mano en el bolso del turista o, simplemente, le birla la cartera. «Los robos se han dado sobre todo en la zona de la Catedral, en las Pasiegas, Oficios y también en Plaza Nueva y en las calles comerciales como Mesones o Zacatín», dice el presidente de la asociación de vecinos del Centro y Sagrario, Javier Guadalupe, que muestra el malestar de los hosteleros de toda la zona, ya que sus clientes se ven «materialmente asaltados», cuando no por indigentes es por la presencia continua de vendedores ambulantes de Cedes, y músicos callejeros.

Músicos

La presencia de personas con instrumentos musicales junto a las terrazas de bares y restaurantes se ha convertido en toda una industria económica. Casi todos los establecimientos tienen su particular ronda de músicos. Llegan en intervalos de tiempo preacordados, el del acordeón, los del clarinete, el de la guitarra flamenca. «En algunos restaurantes lo permiten e incluso les animan a acudir, pero en la mayoría provocan problemas con los clientes, ya que se meten hasta en el interior de la zona de mesas para pasar el platillo», dice uno de los camareros de la plaza de BibaRambla, que asiste, día a día, al rosario de peticiones mesa por mesa de los músicos ante la mirada, la mayoría de las veces, molesta y desconfiada de los clientes.

Otro capítulo en la relación de acosos a los turistas, lo protagonizan los 'hippies'. Se han adueñado de algunas zonas de Plaza Nueva y la placeta de Santa Ana. Desde la media tarde hasta entrada la madrugada, golpean sus instrumentos de percusión, beben litronas y piden dinero y tabaco a los turistas. Las terrazas de la zona se han visto obligadas, desde hace ya años, a mantener vigilantes de seguridad todo el día. Recientemente conocíamos que alguno de los miembros de los grupos que actualmente pululan por Plaza Nueva, tiene una orden de alejamiento de uno de los vigilantes jurados de las terrazas, tras los problemas de acoso reiterado dirigidos hacia el vigilante.

Lo turistas, en Granada, se llevan cada día dos tipos de imágenes en sus máquinas fotográficas, la de los monumentos, y la de los grupos callejeros que les aguaron la fiesta de visitar una de las ciudades más bellas del mundo.