El retorno de Garzón

Fernando González Urbaneja

http://www.estrelladigital.es/a1.asp?sec=opi&fech=26/06/2006&name=urbaneja

La próxima semana Baltasar Garzón vuelve a la Audiencia Nacional, a ese importante Juzgado de Instrucción nº 5 que ha encabezado muchos años y desde el que ha escrito algunas de las páginas de la reciente historia de España. Recupera un juzgado que ha dirigido estos últimos meses con autoridad y provisionalidad Grande-Marlaska, un magistrado efectivo, poco dado a la notoriedad, que también deja escritas notas a pie de página nada irrelevantes.

Continuará Garzón la senda trazada por Grande-Marlaska en la persecución de los entornos de ETA? Buena parte de esa estrategia la trazó el propio Baltasar Garzón años atrás, por tanto cabe esperar que se mantendrá en la senda e incluso irá a más. Desde luego no será indiferente ni pasivo. Fue el juez instructor más tenaz en el objetivo de investigar y conocer a fondo el entramado etarra hasta crearle todas las dificultades posibles. Algunos de los procesos pendientes contra ese entorno tienen la firma inicial de Garzón. Ahora Grande-Marlaska le deja algunos sumarios calientes a los que Garzón nunca ha hecho remilgos y sobre los que cabe esperar que se lance con el coraje de los caballeros de la mesa redonda.

Uno de esos sumarios es el de las extorsiones de los terroristas que a pesar de la tregua en curso no han concluido. Para completar ese sumario están citados en el juzgado personajes clave del PNV que pueden ilustrar los procedimientos. También comparecerán extorsionados que tendrán que hacer notar el estado de necesidad por el que atraviesan.

Qué trasformaciones, que evolución habrá experimentado el juez Garzón durante su larga estancia universitaria en Nueva York? ¿Con qué objetivos y pretensiones regresa a su viejo juzgado? Tiempo al tiempo, pero ese nuevo perfil dará la cara, seguramente, con carácter inmediato.

Baltasar Garzón llegó al Juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional, tras siete años de experiencia como juez, en 1988; desde entonces, va para 18 años, apenas ha tenido distracciones. Sólo la excursión a la política, seducido y decepcionado por Bono y Felipe González, en 1993, cuando iba a combatir desde el Parlamento y el Gobierno la corrupción política. Y durante los últimos dos años un viaje formativo a la Universidad de Nueva York. De la política volvió al juzgado con más ganas que nunca. De la Universidad neoyorquina volverá, previsiblemente, con semejante entusiasmo. No va a ser ajeno al complejo proceso abierto para dar carpetazo a las andanzas del terrorismo etarra. Y su contribución al proceso puede ser más notoria y relevante de lo que nadie puede imaginar.

Garzón en un juzgado instructor, Conde-Pumpido en la fiscalía, Rubalcaba en Interior... muchos gallos para una materia que requiere despliegue de talento y derroche de oportunidad.