El escándalo Zaplana o de cómo no es cierto que perro no coma carne (política) de perro@Jesús Cacho
Lunes, 15 de mayo de 2006
http://www.elconfidencial.com/opinion/indice.asp?sec=21&edicion=15/05/2006&pass=
Importante episodio, de los que dejan huella, en la política española. La casa patas arriba en la calle Génova y hasta en Ferraz. El dicho según el cual perro no come carne de perro, es decir, que la clase política, con bien ganada fama de endogámica, no tira piedras contra su propio tejado, que no se pone la zancadilla, que no es posible imaginar a un peso pesado del PSOE tratando de acabar con la carrera política de uno del PP y viceversa, toda esa letanía de sobreentendidos sobre el compadreo, cuando no la simple corrupción, de la política, estalló el viernes en mil pedazos cuando la cadena SER, quién si no, comenzó a difundir la especie de que dos diputados del PSPV habían presentado una denuncia contra Eduardo Zaplana, al que acusan de haberse forrado con las obras de Terra Mítica, en suspensión de pagos desde hace tiempo.
De inmediato el portavoz del Gobierno, Moraleda, dispuesto a hacer horas extras, comenzó a enviar mensajes de sms advirtiendo a la cuadra de periodistas amigos, mayormente pesoes, de la buena nueva. Un Zaplana indignado le recriminaba por móvil su actitud (“ha sido un error”), al tiempo que llamaba a Zapatero (que no se le puso) y a Pepiño Blanco (que sí). A Zaplana le acababa de caer encima el diluvio universal que tanta gente, durante tanto tiempo, le andaba augurando. ¿Final de su carrera política, precisamente en el momento en que en los ambientes del aznarismo militante se empieza a barajar su nombre como sustituto de Mariano Rajoy? ¿Casualidad?


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