"BREVE HISTORIA DE LA CULTURA EUROPEA"
http://www.temas.cl/nuevo/index.htm
Quien haya penetrado en una ocasión u otra en alguna obra de Historia habrá descubierto que principal enemigo de la disciplina no es la pesadez de algunos de sus cultivadores sino la tendencia de éstos a prescindir de la necesaria —y perfectamente posible, a pesar del tópico— objetividad. No nos referimos a la fase interpretativa sujeta a la psicología y por lo tanto a la tendencia de cada historiador sino a la simple exposición de los hechos. Aunque pueda parecer sorprendente es en este punto donde se percibe, a mi entender y en general, una mayor manipulación. Este hecho, unido al crecimiento hegemónico de lo mal llamado “progresista” dificulta cada vez más encontrar textos neutrales, que se limiten a la exposición de hechos verdaderos. En el caso de los profesores de Historia de secundaria, por ejemplo, suele ser un problema encontrar textos y manuales que no contengan visiones sesgadas desde el marxismo o el posmarxismo, lo “políticamente correcto” o, sin ir más lejos, un acendrado anticristianismo.
Por ello es tan de celebrar la publicación de un libro de las características del que estamos hablando hoy. Se trata de un excelente compendio de lo que el autor considera lo más esencial de la historia y la cultura de lo que se ha dado en llamar “Europa”. Con esta intención en el horizonte, y con la voluntad nada oculta de contribuir a la construcción europea desde sus raíces culturales y espirituales, el profesor de Antropología y Derecho Gómez Pérez construye un magnífico resumen de historia y cultura europeas desde una perspectiva cristiana. Con la única excepción de las dos últimas partes “Las razones del Espíritu” y “Hacia el futuro”, en donde el autor plantea sus juicios y propuestas y resulta, por lo tanto, mucho más ideológica la obra presenta una objetividad y una honradez en los datos mucho mayor que otras obras pretendidamente más neutrales. Qué tiempos éstos en los que para hallar tal honradez intelectual haya que acudir precisamente a fuentes cristianas de tradición “apologética”. Repetimos, a pesar de su orientación en lo político y social, la gran aportación de esta «Breve historia de la cultura europea» estriba en la exposición sistemática, sencilla y muy bien explicada de los principales elementos que todo ciudadano culto debería conocer de nuestra tradición cultural y de esa realidad en constante construcción y deconstrucción —por emplear un término muy de moda entre sus deconstructores, precisamente. Cuando muchos quieren una Europa nada europea se hace imprescindible un recordatorio de lo que realmente ha sido —y sigue siendo— su eje vertebrador, que podríamos caracterizar geográficamente: Jerusalén-Atenas-Roma.
Cabe aquí señalar finalmente el esfuerzo autor de incorporar trazos e hitos de culturas tradicionalmente extrañas al lector hispano como los Países Escandinavos o los del Este con lo que completa la visión del lector y la intención integradora del autor.


Escribe un comentario