Aprender a pensar para respetar
“Hermano, puedes creer en las piedras mientras no me las arrojes encima. Eres libre de adorar a quien quieras, pero las creencias de otras personas no son de tu incumbencia” Contestación de Wafa Sultán al clérigo musulmán que la acusó de hereje. Esta cita viene muy oportuna en unos tiempos en el que se dan sucesos como el de Sevilla, donde unos jóvenes energúmenos intolerantes de extrema izquierda impiden hablar a un grupo de exiliados cubanos. O igual cuando un grupo de jóvenes de ERC tratan de sabotear actos del PP, de Ciudadanos por Cataluña en Cataluña. O en Granada cuando unos jóvenes de extrema derecha lanzan huevos contra la sede del PSOE. O cuando en la universidad Carlos III de Madrid, cuyo rector es Peces Barba y donde se elaboran los contenidos de la asignatura Educación de la Ciudadanía se le trata de impedir dar una conferencia al periodista e historiador Pío Moa -está grabada el hecho lamentable en video que lo puedes bajar del emule-. O en el País Vasco, que llevan escolta miles de personas para no ser agredidas o asesinadas por los proetarras.
Pero soy pesimista, y no temo que vuelvan los tiempos de las checas y de la inquisiciones, ya sabemos de los asesinatos que conllevaron. Las checas asesinaron a decenas de miles de seres humanos en los países comunistas y en los años treinta en España como más de diez mil clérigos y religiosos o católicos -sin militancia política- españoles o las de Paracuellos, los paseíllos; o las de la Inquisición de 4000 a 6000 quemados en la hoguera en 350 años) Y es que en pleno siglo XXI vuelvan los personajillos fanáticos adoctrinados, que no saben pensar, solo arremeter contra los que piensan diferente, y es lamentable. También es tremendamente grave el que los miles de euros invertidos en su educación hayan quedado en saco roto, tal vez por que la educación que han recibido en su familia, escuela y calle e incluso grupo sectario al que se ve que pertenecen no les han hecho valorar el saber pensar, argumentar, respetar,
Pienso que con la impuesta asignatura de la Educación de la Ciudadanía va ser peor, pues siempre habrá violentos que se sientan legitimados para fustigar a los que discrepen del pensamiento único que les transmitirán los Zapatero, Zerolo y Peces Barba, que educan a los hijos de los demás pese a que tan solo el primero es padre de dos niñas que si han tenido clases de religión incluso.
No obstante soy optimista, pues la sociedad condena los brotes de intolerancia y violencia. Igualmente siempre hay padres y madres y maestros que toman las riendas del buen hacer de la educación de sus hijos, y lo consiguen, al ver los miles de personas responsables, libres y respetuosas que hay y habrá, a veces a pesar de ir contracorriente, sin ayudas de los políticos.
Ana M. Becerra


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