¿POR QUÉ SÓLO EL TABACO?
La resolución despótica aniquiladora del hábito de fumar, contrasta con otras
acciones o conductas toleradas y no penalizadas: la ludopatía, el consumo de
alcohol, la prostitución, la pornografía, la clonación, la eutanasia y el
aborto. Millones de víctimas mortales y de infectados por el SIDA u otras ETS,
son consecuencia directa de la promiscuidad sexual. Pero a diferencia de las
anteriores, el fumar no es pecado. Y es que, en democracia, los pecados se
aprueban, se legislan y se justifican, despojándolos de su carga maligna.
Gobernar en contra de las disposiciones divinas, no puede acarrear sino
perjuicios para el hombre, de los que tarde o temprano deberemos rendir cuentas
Eva Nordbeck


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